Normalmente me he centrado en una visión de la empresa desde el punto de vista del management o de la dirección de ésta, marcando la necesidad de medir y realizar un nuevo modelo de gestión dentro de las empresas, más aún en los cambios ocasionados tanto en el desarrollo de los mercados nacionales e internacionales como en la sociedad actual.
Pero ciertos acontecimientos han desembocado a querer marcar la visión del profesional, una visión analizada y meditada y que mi amplia experiencia tanto en la ejecución como en la dirección he presentado en diferentes ocasiones.
En ocasiones leemos la necesidad de que los equipos de mando o directivos realicen políticas acompañadas de acciones que permita a sus empleados a ejercer con identificación corporativa y con un alto nivel de motivación. No lo dudo, es así! Pero no quiero olvidar que el camino del éxito tiene dos direcciones, como mínimo, la del manager y la del profesional empleado. Sí, permitidme remarcar como “el profesional empleado” ya que sin un skill profesional, el empleado no tiene cabida en la empresa, añado: no tiene cabida en el mundo actual.
¿Conocemos cual es el ciclo continuo de la profesionalización del empleado? Éste se basa en 5 indicadores con un peso muy indistinto para la determinación del adjetivo profesional.
Los diferentes indicadores se realizan en diferente medida durante la carrera profesional del futuro o actual empleado, pero suelen elaborarse durante toda la vida del profesional potencial.

